jueves, 18 de julio de 2013

Capítulo 13 - Ana

'¿Qué tal la semana?'
'Estoy agotado. Francis quiso recuperar el día perdido, y lo ha conseguido. Además, Sam se ha pasado toda la semana sin hablarme, está mosqueado. ¿Y la tuya?'
'Pobrecito. ¿Qué le has hecho a Sam? La mía ha sido...rara y difícil.'
'Yo no le he hecho nada, es un borde. Está de mal humor siempre. ¿Y eso? ¿Se solucionó lo de Álex y Estefi?'
'Sí. Bueno... Más o menos. Hablaron y decidieron quedar como antes de lo que pasó.'
'Entonces, ¿ha pasado algo en especial para que haya sido rara?'
Dejo de escribir, reacia a contarle qué me ha pasado. Ni siquiera sé qué ha pasado. La semana comenzó catastrófica, con un examen de matemáticas suspenso, una discusión de amigos y una falta de atención en todas las clases. Pero eso no ha sido lo peor. Cada vez que caminaba con Estefi y nos cruzábamos con un amigo de Adrián o de Juan, se quedaban mirándonos hasta que nos perdían de vista. Aunque claro, Estefi ha estado tan distraída por el tema de Álex que ni se ha dado cuenta y cree que estoy paranoica.
'Nada. Creo que estoy un poco rara. Estefi cree que estoy obsesionada con imaginarme cosas'
'Cuéntamelo'
'¿Qué?'
'Aunque no te conozca y solo lleve una semana hablando contigo, sé cuando me ocultas algo'
Suspiro. Este chico es mucho más listo de lo que pensaba.
'¿Seguro que no le has hecho nada a Sam'
Intento cambiar desesperadamente de tema.
'Nada. Sólo cree que soy un vago y se compadece de Jenn por tener que convivir conmigo.'
'¿Y por qué cree que eres un vago?'
'Por pasarme todo el día con el ordenador. Algo que es mentira, sólo lo cojo por la noche y por la mañana, cuando estoy libre de las grabaciones. No me cambies de tema'
Parecía estar funcionando, pero me he equivocado.
'Está bien. Tengo el ligero presentimiento de que va a pasar algo con el grupo de Adrián, y en ese algo Estefi y yo estamos metidas'
'¿Adrián ha vuelto a llamarte?'
'Aún no, pero lo hará. Estamos a viernes, seguramente mañana. Aunque no estoy muy segura, mañana creo que se va a Barcelona'
'Tal vez sean imaginaciones y no pase nada. ¿Qué te hace pensar lo contrario?'
Suspiro. En ese momento llaman al timbre de mi casa.
-¡Ya voy! - grito desde la habitación, sé que quien sea me oirá.
'Sí, seguramente sean imaginaciones mías. Bueno, ¿hablamos más tarde? He quedado'
'Está bien. Yo también me voy a rodar, a ver si Sam deja de estar mosqueado'
'Suerte'
Apago el ordenador y corro hacia la puerta, esperan que quien haya tras la puerta no se haya ido. Abro y me encuentro con Estefi y Álex.
-¿Decías que Adrián se iba a Barcelona?
-Sí – contesto, temerosa,
-Pues estaba rondando por tu barrio hace como unos tres minutos. Y no tenía pinta de tener mucha prisa para coger un avión.
-¿En serio? - frunzo el entrecejo - Estaba casi segura de que se iba.
Me aparto de la puerta y los dejo pasar. Pasamos al salón y nos sentamos en el sofá.
-¿Qué hacemos hoy? - pregunta Álex.
-¿No haces skate hoy? - le pregunto.
-¿Un viernes?
-Vuelva a la Tierra, Ana – dice Estefi desde la otra punta del sofá, quien hasta ahora había parecido ausente- Álex siempre nos ha dedicado los viernes a nosotras. Los sábados nos abandona, ¿verdad? - se inclina a un lado y le guiña un ojo a Álex, que está detrás de mí.
Me giro y veo que este se pone colorado. Frunzo el entrecejo y me dejo caer en el sofá.
-¿Cine y Domino's?- pregunto pasado un rato.

-¡SÍ! - contestan los dos a la vez.

martes, 16 de julio de 2013

Capítulo 12 - Josh

-¡JOSH DESPIERTA!
-¿Qué? ¿Qué ocurre?
Con un salto despierto de golpe. Me froto los ojos e intento enfocar la situación que tengo delante. Sam está zarandeándome con fuerza y Liam se encuentra a su lado.
-¡Que llagas tarde! -Grita Sam- Quedamos a las 3 con todo el equipo, son las 2. - dice señalando al reloj que lleva en la muñeca.
Me levanto corriendo. Había olvidado por completo la comida con los demás. Miro a mi alrededor y me doy cuenta de que anoche me quedé durmiendo en el sofá. No solo lo veo, sino que también lo noto en el agudo dolor de espalda. No puedo creer que estuviera hasta las tantas hablando con ella.
Mientras me ducho, oigo las voces de Sam fuera.
-Por suerte nos hemos encontrado con Jenn. Nos ha dicho que estabas durmiendo en el sofá y, puesto que lleva semanas sin descansar, ha sido tan amable que no ha querido despertarte porque sabía que acabaría gritándote. Si lo llego a saber la mando a ella para que te ponga derecho como una vela. Sería algo digno de ver. Imagina el enfado que tiene. Ella muerta de sueño se acostó nada más termina de grabar y se ha despertado puntual para verte ahí roncando en el sofá y...
-¡Yo no ronco! - grito desde la ducha.


-Resulta que tú has pasado la haciendo el tonto y ahora te crees que tienes derecho de despertarte a las dos.
-Cálmate Sam, no es para tanto- lo interrumpe Liam a su lado.
-¡No me digas que me calme! ¡Se tiró ayer hasta las tantas con el ordenador! Creo que no es necesario que cotillee para saber con quien estuviste hablando, ¿verdad, Josh?
Termino de ducharme. Abro con fuerza la puerta y observo fijamente a Sam. Después lo apunto con el dedo.
-Ni se te ocurra tocar ese ordenador.
-¿Y bien? ¿Cómo se llama la chica misteriosa?
Liam a su lado nos mira a uno y a otro, incómodo, sin entender nada de lo que estamos hablando.
-Ana - respondo sin apartar la mirada.
-¿Y de qué hablasteis?
'No te importa' me gustaría contestarle. Pero eso solo puede ocasionar que me arrebate el ordenador y lo mire por él mismo.
Recuerdo la conversación que tuve anoche con ella. Me hizo sentir joven, como si hubiera vuelto a nacer. Me esforcé e intenté ponerme en su piel, saber cómo se sentía y como debía actuar. Ha sido una de las cosas más divertidas que he hecho nunca. Interpretar el papel de un adolescente, ser un adolescente.
Pero esto no voy a contárselo a Sam.
-Nada – respondo, justo antes de abalanzarme sobre mi portátil para impedir que él lo coja antes.
Y, por primera vez, cumplo mi misión.

domingo, 14 de julio de 2013

Capítulo 11 - Ana

-Entonces, ¿me perdonas? Debería haberme dado cuenta que después de lo que Adrián dijo no podías estar al cien por cien segura. No debería haberlo impulsado a que te lo dijera.
-Claro que te persono, tonta – Estefi cruza los dos metros que nos separan y me da un abrazo.
-¿Hablaste con él?
-Sí dice sorbiéndose la nariz – lo llamé y le expliqué cómo me sentía.
-¿Y que dijo?
-Que se lo tenía que pensar y... Mierda, ahí viene.
Me giro para nada disimuladamente y veo como Álex se aproxima hacia nosotras.
-Hola – saluda con una sonrisa, aunque sin alegría - ¿Sabéis hacer el problema 10 del trabajo de matemáticas?
Siento como tanto él como Estefi me miran, lo que hace que me sienta bastante incómoda.
-No, no lo sé hacer – respondo finalmente – Y no me miréis así. Soy buena en matemáticas pero esto no sé hacerlo.
-¿Y Josh? - pregunta Estefi.
-Él tampoco sabe resolverlo – digo mirando al suelo y siento como se me sonrojan las mejillas al recordar la larga conversación que he tenido con él dos horas antes.
Le había contado un breve resumen de cómo había sido el último año de mi vida: que había salido con un chico llamado Adrián a la vez que mi mejor amiga salía con su amigo Juan, que el chico me había dejado por otra pero que seguía llamándome todas las semanas, que Juan se había ido a vivir a Barcelona y había cortado con Estefi de la forma más cruel posible y que aquella tarde había fracasado al intentar que Estefi y mi mejor amigo saliesen juntos por culpa de un infortuito encuentro con Adrián. Estaba muy preocupada pensando que no le importaría, que dejaría de hablarme. Teniendo en cuenta que el tenía 20 años, mis problemas debían de ser chiquilladas. Pero no, Josh me había sorprendido y me había hecho muchas preguntas, interesado por el tema, y había intentado ayudarme dándome consejos.
'Gracias por haber dejado que me desahogara contigo. Has sido muy amable, Josh' le había dicho al terminar de contarle mi vida.
'No me las des. Me ha encantado escuchar cuales son los problemas que tiene los adolescentes. Por fuera parecen leves pero seguro que para ti son una pesadilla'
'Sí, aunque eso lo sabes mejor que nadie. También has pasado por esto.'
'No, te equivocas. Yo no fui un adolescente. Pasé de la infancia a la fase de adulto. El cine me obligó a crecer demasiado rápido'
'A ninguna persona deberían quitarle su juventud, es horrible.'
'No dejes nunca de hablarme, Ana. Eres como la amiga de la adolescencia que nunca tuve. Si yo no te hablo será por motivos de trabajo, pero me gustaría que no dejaras de hablarme sobre ti, ¿vale?'
'Será un placer'
'Ayudame a vivir lo que nunca pode vivir'
'Te prometo que lo haré'

Y aquí estoy yo, en el instituto, a punto de entregar un trabajo y hacer un examen de matemáticas. ¿Cómo voy a poder concentrarme? Es imposible. A miles de kilómetros de distancia está la persona que me impide poner los pies en la tierra, la persona que ha conseguido que uno de mis sueños se haga realidad.

-¡ANA!
Grito, sobresalta. Estefi me zarandea por los hombros y Álex me mira con preocupación.
-Estefi...para de... moverme – digo entre sacudida. Ella deja de moverme y me mira interrogante – Estaba en otro mundo.
-Sí, ya se ve. ¿En qué piensas? Te estaba diciendo que si Josh te dijo que no sabía hacerlo, no vi ningún twit.
-Si, esto – aún estoy en mi mundo así que me cuesta un poco volver a centrarme – me lo dijo por mensaje directo.
Estefi suelta un gritito ahogado y se tapa la boca con las manos.
-¿Te sigue? - pregunta Álex por ella.

Yo asiento con timidez y, justo en ese momento, llega el profesor de matemáticas y entramos en el aula. Preparada para hacer el peor examen de la historia.

viernes, 12 de julio de 2013

Capítulo 10 - Ana

Cuando despierto ya ha anochecido, lo que significa que mis padres ya deben haber llegado de su maravilloso viaje a París, sin mí, y también significa que aún me quedan un par de horas para dormir. Doy vueltas y más vueltas pero no puedo volver a pegar ojo, así que me levanto y cojo el móvil. Efectivamente, aún quedan tres horas para que empiece el instituto. Tengo una llamada perdida de Álex y dos de Estefi, otra de un número desconocido, por suerte silencié el móvil antes de irme a dormir.
Enciendo la luz y busco en el armario lo que me voy a poner para ir al instituto. Elijo unos pantalones vaqueros oscuros y un jersey color carne. Me tiro de nuevo sobre la cama, sin saber qué hacer ahora. Vuelvo a coger el móvil y comienzo a investigar.
-Mierda- digo en mitad de la oscuridad. Tengo un mensaje de Josh al que no contesté.
'Bueno, te deseo suerte con tu trabajo. Ha sido un placer hablar contigo'
Suspiro. Esto parece el final de nuestra conversación y solo espero poder volver a sacarle conversación.
'Muchas gracias, lo mismo digo. Espero hablar a menudo contigo'
Lo envío y vuelvo a quedarme parada. Son las 5, ¿qué hago yo ahora hasta las 7? Cojo los auriculares y los enchufo al teléfono. Voy al reproductor y selecciono el nuevo disco de MUSE, perfecto para terminar de despejarme. Miro los twits de Estefi y Álex, pero ninguno a puesto nada que se refiera al incidente de ayer. Paso y miro los de Adrián, aprovechando que Estefi no puede arrancarme el móvil de las manos. Tampoco hay nada emocionante, solo conversaciones con sus amigos. Pero una de ellas me llama la atención, una en la que habla con su amigo Juan y le dice que espera verlo el sábado. ¿Se va Adrián a Barcelona a visitar a su amigo? Aunque finjo que no me importa, en realidad tengo curiosidad por saber a qué va a Barcelona.
Un timbrazo hace que pegue un saltito. Un nuevo mensaje en Twitter, ¿quién puede mandarme un mensaje a estas horas? Cuando veo quién lo ha mandado, siento como si algo revoloteara en mi estómago. Es un mensaje de Josh y me pregunta qué hago despierta a estas horas. ¿Sabe la hora que es en España? No puedo evitar soltar una risa tonta.
Le respondo con la verdad: ayer fue un día muy duro y me acosté excesivamente temprano.
'¿Quieres desahogarte y contarme tu día difícil?' me pregunta.
Tomo un largo suspiro. ¿Esto está sucediendo? Miro el reloj, en Atlanta deben ser cerca de las doce de la noche.
'Es mu aburrido. Además, allí es un poco tarde, ¿no?'
'No te obligo a contestar. No tengo sueño y estaría bien entretenerme con algo'
'¿Aunque sea una tontería de adolescentes muy aburrida?'
'¿Por qué no? Estaría bien conocer algo de los problemas de adolescentes'
Ante esto me quedo un poco aturdida. Él ha sido un adolescente, ¿no debería conocer estos problemas? Pero decido no preguntarle y me lanzo a contarle lo perfecto que fue mi día de ayer.

miércoles, 10 de julio de 2013

Capítulo 9 - Josh

Caigo sobre el sofá, agotado. He estado alrededor de doce horas grabando y sólo he descansado para comerme un bocadillo ridículo. Me muero de hambre. Me acerco al frigorífico y saco lonchas de bacon para freírlas. Desde que entré a formar parte de esta familia formada por los actores, director , productor y equipo técnico de The hunger games, trabajo como nunca y apenas duermo. Toda esta prisa se debe a que Jenn, la protagonista, debe empezar a grabar otra película a finales de año. Vamos contra reloj.
Por suerte, mañana es día libre de grabación porque Francis Lawrence, el director, tiene que ir de Atlanta a Los Ángeles para ser entrevistado en un famoso programa de televisión.
Quince minutos después de haber llegado al trailer, estoy sentado en el sofá comiendome mis trozos de bacon antes de que llegue Jenn, para impedir que me desaparezcan del plato.
Si yo estoy agobiado, la pobre Jenn está a punto de sufrir un ataque. Casi ni descansa y tiene el doble de escenas que yo. Ahora mismo está grabando una con Liam, en el bosque.
Cojo mi ordenador y miro mi Twitter. Me extraña no tener ningún mensaje directo. En el único descanso de la escena de esta mañana, he podido coger el portátil y he hablado con la chica que al parecer se llama Ana. Parece simpática, aunque creo que se estaba riendo un poco de mí, pero no me molesta. El último mensaje se lo mandé yo, y no lo ha respondido.
Cuando termino de comer, lavo los platos y limpio un poco el trailer. Sé que todas las mañanas el equipo de limpieza se encarga de limpiar, pero yo soy un fanático que no puede vivir sabiendo que no limpia.
Alguien da unos golpes en la puerta del trailer y, cuando abro, me encuentro con el ‘chico de los recados’ de Francis, como cada noche.
-Josh, mañana van a comer todos los actores juntos en una pizzería que hay al final de la calle. Me han pedido que te avisara. Aunque no va Francis, va casi todo el equipo de rodaje.
-Gracias Jack, allí nos vemos.


Pasan las horas y, aunque sé que debería dormir, no puedo conciliar el sueño. Además, mañana tengo todo el día para recuperar horas de sueño. En algún momento entre las 9 y las 11, Jenn llega y, sin decir una palabra, se va a dormir. Cuando son las 11 y cuarto recibo la respuesta al mensaje que le mandé a Ana.
Es extraño, si son las 11, en España deben de ser las 5 de la mañana. ¿Qué hace despierta a estas horas? Aunque parezca descortés, la curiosidad me mata y acabo preguntándole.
‘¿Puedo preguntarte que haces despierta a estas horas? Según mis cálculos, aún no ha amanecido en tu país, ¿no?’
‘Efectivamente. Son las 5.30 de la mañana. Ayer me acosté a las 6 de la tarde y ya he dormido suficiente’
‘¿Alas seis?’
‘Sí. Estaba hecha polvo. Tuve un día difícil...’

‘¿Quieres desahogarte y contarme tu día difícil?’

lunes, 8 de julio de 2013

Capítulo 8 - Ana

-¡¿Que has hecho qué?! – me quedo con la boca abierta aún con el teléfono en una mano y la bolsa de macarrones en la otra.
-No sabía que decirle – consigue responder Estefi entre sollozos – En ese momento me he dado cuenta de que no estaba preparada, así que le he dicho que no.
-Pero si esta mañana parecías segura, ¿por qué ahora no…?
-Pues porque tu estúpido ex ha mencionado a Juan y algo sobre que va a volver. Eso me ha llenado de dudas Ana.
-¿Y por qué no le has pedido un tiempo?
-¡¿QUÉ?! – Estefi parece escandalizada por mi proposición y me tengo que alejar el teléfono del oído para que no me deje sorda – Ana, eso fue lo que me dijo Juan antes de dejarme. ¡No podría pedirle tiempo a nadie! Y menos a Álex.
-Estefi, si se lo explicaras creo que lo comprendería.
-No. Tú no has visto su cara, verlo así me ha... roto...
Pero Estefi no puede terminar su frase. Comienza a llorar con fuerza.
-No, Estefi yo... No llores... Verás como... Para, por favor – entre sollozo y sollozo intento tranquilizarla, pero es imposible.
Entonces un timbrazo en el móvil hace que me sobresalte.
-Estefi espera, tengo otra llamada.
Pulso el botón para hablar con la otra persona y noto como se me cae el mundo sobre la cabeza.
-Hola, Álex – contesto, dudando.
-Si no estabas segura, ¿por qué me dijiste que se lo dijera? ¿Y cómo sabías lo que siento por ella?
-Lo segundo, se te notaba. Lo primero, - suspiro sin saber que decirle ahora al chico ya que, en parte, es mi culpa – lo siento, Álex. Anoche y esta mañana parecía convencida de que sentía algo por ti pero... Lo siento tantísimo, Álex.
-¿Que estaba segura? Pues no lo parecía cuando me ha dicho que lo sentía y que aún no estaba preparada.
-Lo sé, Álex. Todo ha sido por culpa de Adrián. Cuando ha dicho que Juan iba a volver... Bueno, Estefi no sabe que pensar de eso.
-Pues si aún siente algo por Juan no podría estar tan segura de que siente algo por mí hace menos de...
-¡Para de una vez, Álex! ¡Si quieres saberlo todo con detalles llámala a ella, no a mí!
-¿Ana? ¿Qué hablas? - me quedo petrificada - ¿Estás hablando con Álex? ¿Qué dice?
-Odio mi móvil - digo dejándome resbalar por la pared – Llámalo, por favor. A mí me está poniendo de los nervios.
Me separo el móvil de la oreja y cuelgo ambas conversaciones, de Álex ni me despido. Mi móvil me la ha vuelto a jugar, otra vez. Ya es la segunda en esta semana que mezclo más de una conversación. Definitivamente, tengo que comprarme otro rápido.

Miro el reloj del móvil, son las seis de la tarde. Por otro lado, le dedico una rápida mirada a la bolsa de macarrones que tengo preparada en la mano. He perdido el apetito. Me levanto y recojo la cocina sin terminar de cocinar. Después garabateo una nota a mis padres en la que les digo que ni se les pase por la cabeza despertarme y me subo a mi habitación a dormir lo que queda de este desastroso domingo de octubre.

sábado, 6 de julio de 2013

Capítulo 7 - Josh

-Ya está, mensaje enviado. Me he disculpado por no conocer la respuesta.
Acabo de mandarle un mensaje directo a la chica y me siento un completo inútil.
-No te amargues, Josh. - dice Jenn a mi lado, la cual parece querer comerse la pantalla del ordenador intentando aprender algo de Twitter – Seguro que te perdona – añade con tono irónico.
-Muy graciosa, Jenn – la empujo y cae de espaldas sobre el sofá.
No tardo ni dos segundo en recibir mi castigo por haberla empujado. Unas manos cogen el ordenador de la mesa. Salgo corriendo detrás de ella y la sigo fuera del trailer.
-¡Jennifer devuélvemelo!
Pero ella es mucho más rápida que yo y llega enseguida al trailer de Sam, que tiene la puerta abierta. Ésta comienza a cerrarse, aunque por suerte llego justo a tiempo para impedirlo, interponiendo mi pie. Entro al trailer de Sam, cojeando y lo veo salir de la cocina. Sin embargo no hay rastro de Katniss.
-¿Dónde está?
-¿Quién? - pregunta Sam con la boca llena de comida.
-¿No te cansas de comer?
-No – dice sentándose en el sofá - ¿Por qué?
Oigo unas risas debajo de la mesa. Le hago un gesto a Sam para que no hable y me agacho sin hacer ruido. Levanto la manta que cubre la mesa y me encuentro con Katniss, destornillándose de risa con mi ordenador.
-Trae – digo quitándoselo de las mano - ¿de qué te ríes?
-De lo que te escriben tus fans – consigue decir Jenn entre risas.
A Sam también le da un ataque de risa y noto como me pongo colorado. Por suerte, una voz grave me rescata de ese apuro:
-¿Se puede saber qué hacéis aun aquí? - los tres nos giramos y nos encontramos con Francis Lawrence – Venga, deprisa. Tenéis que grabar las entrevistas. Pensaba que estabais ya con los estilistas.
Los tres salimos juntos del trailer, pero antes de ir a que nos maquillen voy corriendo a soltar mi ordenador. Cuando regreso, Sam me espera sonriente.
-¿Y Jenn? - digo mirando a ambos lados.
-Se ha ido. Necesita más preparación que tú o que yo, Josh.
Nos ponemos en camino hacia el escenario que han preparado para grabar las entrevistas.
-¿Qué hay del misterioso problema y de la chica? - pregunta tras un rato de silencio – Me parece una tontería que te comas el coco por esas cosas Josh.
-A mí también me parece una tontería. Ni siquiera sé por qué respondí a la pregunta, supongo que estoy cansado de ser tan soso con las fans.
-Sí, la verdad es que eres uno de los famosos más misterioso de Twitter – Sam suelta una sonora carcajada y después añade con tono teatral: - The pencil is red, ¿qué significa eso, Josh?
-Cállate – digo golpeándole las costillas con el codo.
El hecha mano de su experiencia como actor y se retuerce de dolor. Algunas personas que pasan por nuestro lado, tanto actores como gente de equipo técnico, se quedan mirándonos sorprendidos.
-No es nada, ta sabéis cómo es de gracioso – digo con una falsa sonrisa, después me giro y lo observo, tirado en el suelo – Sam levantate, me estás dejando en ridículo.
Sam me obedece y ahora sus aullidos de dolor son sustituidos por nuevas carcajadas.
-Ahora no aguantas ni una broma, ¿eh?
Sacudo la cabeza, resignado por la poca madurez de mi compañero.

-Démonos prisa o Farncis nos matará – digo comenzando a correr.